Mi confrontación con la docencia
MI CONFRONTACIÓN CON
LA DOCENCIA
Esta
reflexión que presento como primer evidencia tiene como punto de análisis el
primer trabajo que se realizó para el modulo número uno. Esto, con la intención
de tener una visión mucho más completa de mi confrontación con la docencia,
además de adjuntar nuevas ideas, que formamos como grupo colaborativo de
trabajo para comprender mucho más nuestros mayores problemas, miedos y retos
como docentes.
En una
primera instancia, se presentará mi percepción como docente, cuestionaré mi
experiencia y me enfocaré en revisar mis acciones en el aula. Más adelante, se
presentaran una serie de reflexiones que estarán vinculadas con los ejercicios
del módulo uno, con la firme idea de que el andamio y la lectura “La aventura
de ser maestro” de José Manuel Esteve, sean un medio que actúen como
conclusiones para la elaboración de una idea mucho más firme y fuerte de la
visión que tenemos como docentes.
MI EXPERIENCIA Y
PERCEPCIÓN COMO DOCENTE
Mi
experiencia como docente, creo que ha sido bastante enriquecedora, no sólo en
el terreno profesional, sino también a nivel personal. En realidad, desde que
comencé a ser docente, creo que ha habido en mi profesión una excelente
nivelación, ya que por un lado mi juventud me ha ayudado a que los alumnos se
sientan identificados conmigo, y por otro lado, también me ayuda a aprender de
los maestros con mucha más experiencia que la mía.
Lo que
hago en un día de trabajo con mis alumnos, es primero que nada, preguntarles
como les ha ido, si tienen alguna duda de la clase anterior a modo de
retroalimentación; esto con el fin de que los alumnos sientan el apoyo de mi
parte, que sepan que me intereso por ellos, que sirva como un referente para
que se den cuenta, que el profesor, en este caso yo, no está alejado de sus
problemáticas, que esta inmiscuido no sólo en una asignatura, sino en su
educación completa.
Después,
comienzo la clase pasando asistencia, lo hago al principio de la clase para que
los alumnos entiendan que el tiempo de su profesor y de sus compañeros se debe
de respetar, así que, esto lo hago con el fin de llegar a que los alumnos no
sólo se sientan comprometidos con ellos mismos al ser puntuales, sino también
para que sepan que el trabajar en equipo tienen sus recompensas, y si no son
puntuales esas recompensas no podrán ser vistas.
Enseguida,
pido la tarea a modo de participación de los alumnos, esto con el fin de saber
cuáles son los conocimientos previos de los alumnos y cuál es su interés en la
asignatura. Además, pido que me externen sus puntos de vista, si les pareció
relevante la tarea y si creen que es importante para la realización del
ejercicio que realizaremos en clase. Esto para que aporten sus ideas y sepan expresarse
claramente.
Por
último, pero no menos importante, realizamos el ejercicio que irá a su
portafolio de evidencias, pido que le pongan nombre y número de actividad, esto
con el fin de que sean ordenados en su entrega. A lo que quiero llegar con la
realización de esta actividad es que sepan trabajar ya sea de manera individual
o de forma grupal. Con la firme finalidad no sólo de cubrir las competencias,
sino que entiendan el ejercicio y la temática que se está cubriendo.
Creo
que mi experiencia como docente ha sido bastante enriquecedora, aunque no puedo
omitir los errores que he cometido ya que, a pesar de ser docente también soy
humana, y es de humanos errar. Entre
mis principales errores se encuentran, el tratar de que todos mis grupos
trabajen de igual manera y creer que con una dosificación programática, las
clases están listas, lo cual en la práctica no es cierto, ya que los grupos
interactúan de manera distinta y con una secuencia didáctica, no es posible
trabajar de manera igualitaria con todos los alumnos que teneos, ya que muchos
de ellos tienen actitudes e intereses distintos. Creo que ese es el mayor error que he cometido
desde mi inserción en la docencia.
A
partir de que, recuperé algunas ideas de nuestro foro académico, creo que
resulta importante mencionar que soy Lic. en Geografía Humana por la
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa, y mi inició en la
docencia, en realidad fue hasta cierto punto inesperado. En realidad, fue
consejo de un amigo de la carrera, el cual fue: “Ve a dejar tus papeles en
Dirección General de Bachilleres; tal vez te llamen para dar clases”, yo me
quede pensando, que nunca me había pasado por la cabeza el hecho de ser
docente, sin embargo algo dentro de mí, pensó que era correcto y lo hice. Después
de 3 semanas me llamaron de parte del Colegio de Bachilleres plantel 13, para
estar frente a dos grupos de Geografía, fue el día más feliz de mi vida. Y así
fue mi inicio como docente, tal vez un poco accidentado, pero desde el primer día
que me pare en el salón frente al grupo, supe para que fui hecha, para educar.
Ahora
pienso que ser docente es una de las profesiones más nobles del mundo, tienes
en tus manos jóvenes que pueden llegar a ser alguien de provecho en esta vida,
y es uno de los mayores logros que se puede tener, no sólo como docente, sino
como persona.
Para
mí, tiene un significado muy importante el ser docente de nivel medio superior,
puesto que mis profesores de bachillerato han sido uno de los pilares más
importantes en mi educación, y eso quiero llegar a ser para mis alumnos.
Mis
motivos de satisfacción básicamente es el hecho de ver como mis estudiantes se
van en cada término de curso, con un poco de mí, no sólo en sus conocimientos,
sino con ideas nuevas acerca de la geografía y de su futuro. Tristemente,
también hay desaciertos y mis mayores insatisfacciones se dan cuando veo que
los alumnos se dan por vencidos y no siguen con su educación, a su vez, también
es triste el hecho de ver que son jóvenes que están creciendo con una falta de
oportunidades y mis manos no son suficientes para ayudarlos acercándoles esas
circunstancias faltantes.
Además
de esta triste situación, uno de los principales problemas que tenemos como
docentes, es el hecho a resistirnos al cambio en la manera de trabajar, de
enseñar. Tenemos miedo a abrirnos a otros retos, como el manejo de las TIC’S,
la reformas educativas, el ir a un curso en el cual te ensañaran a hacer una
dosificación programática, los cambios que se hacen en los programas de estudio,
por el hecho de que esto implica un mayor sacrificio de tiempo, y sobre todo de
trabajar de forma grupal, aceptar y revisar ideas nuevas.
Entonces,
¿Cómo me percibo como docente? Mi percepción en general sobre mi desempeño como
docente es, ante todo, como una profesora preocupada por sus alumnos, que tiene
el interés de mejorar para que los
jóvenes tengan una educación de alta calidad, mostrándoles que el profesor, no
tiene la verdad absoluta en sus manos, que el conocimiento lo construyen ellos,
día a día, con su vida cotidiana. Que el ser competentes puede llegar a ser lo
mejor que tienen en sus vidas, así como el hecho de saber que son gente que
tienen las herramientas necesarias para salir adelante.
Al
realizar el andamio cognitivo y valorar nuestras diferencias y similitudes, me
permitió observar y entender como a pesar de que somos docentes de diferentes
subsistemas de la educación, tenemos las mismas preocupaciones y problemas al
enfrentarnos a una realidad en la cual, el profesor a pesar de tener la mejor
disposición para llevar a cabo su clase, le hacen falta herramientas necesarias
para conservar una cierta calidad en la enseñanza. La falta de estas
herramientas nos impide explayarnos y ejecutar con una mayor aceptación algunas
dinámicas o ejemplos que son necesarios para que los alumnos se sientan
inmersos en la problemática que les estamos presentando.
A su
vez, una similitud que presento todo el grupo de trabajo, fue la preocupación
por no contar con una formación pedagógica que nos ayude a comprender y a
realizar actividades con las cuales planifiquemos, ejecutemos y evaluaremos
procesos de enseñanza y aprendizaje,
aprovechando las aportaciones en clase y las ideas de los alumnos. Aunque a
pesar de que tenemos esta preocupación, como grupo colaborativo también demostramos que no es un hecho que nos impida
ser buenos maestros al contrario, estamos al pendiente de esa limitación por
ello, estamos tomando esta especialidad, para que con ella podamos tener esas
bases pedagógicas y así tener un elemento más para asegurar la calidad de la
educación que impartimos.
A MODO DE
CONCLUSIONES: LA AVENTURA DEL SER MAESTRO….
Después
de concluir la lectura del texto “La aventura del ser maestro” de José M.
Esteve, me di cuenta que mi experiencia como docente se ve reflejada de manera
total y absoluta en el escrito del profesor.
En mi
experiencia, también aún recuerdo el miedo de escuchar decir a mis alumnos
“pero que joven”, ¿A qué hora se hizo maestra? ¿De verdad sabe? En realidad ese
era mi gran temor, además de no poder contestar todas las preguntas que me
hacían, darme cuenta que a pesar de que era maestra no lo sabía todo, y ¿Cómo
decirle eso a los alumnos? Si se supone que “debería” saberlo, ser la maestra perfecta, la joven, la dedicada,
la comprensiva, la que no dudaba de nada, la que tenía el trabajo perfecto, ¿Y cómo
aceptar esa disyuntiva?, aceptar esa desventaja, de no tener una gran experiencia
frente al grupo, de ser una geógrafa preparada y ya titulada, pero apenas una
profesora incipiente, que le temblaban las piernas y sudaba de las manos como
nunca en su vida… Aún en la actualidad, sigo sintiendo esos nervios al llegar
frente al grupo, pero ya con una seguridad que me hace fuerte, con la sensatez
de decir a mis alumnos: soy maestra, pero no lo sé todo, no soy perfecta,
también tengo dudas como ustedes y tenemos que prepararnos, todos, unidos, por
eso, somos un grupo. Ahora, tengo la seguridad de pararme frente al grupo y
decir eso, solo ahora, después de un año y medio de experiencia, y con la
seguridad de que me falta un mundo por recorrer en la docencia.
Otro
elemento que para mi punto de vista es uno de los más importantes en la lectura
del Prof. Esteve, es la tarea básica del docente: Recuperar las preguntas, el
interés en nuestros jóvenes, el crear esa expectativa, esa curiosidad, hacer
preguntas detonadoras para que los alumnos se den cuenta que con sus
experiencias propias, pueden aprender, sin aburrirse. Pero, ¿cómo podemos
llegar a esto los docentes?, simplemente tratando de renovarnos, buscando
nuevas formas de comunicación, con el objetivo de que la educación, no solo
forme a personas de manera académica, sino también de forma personal, con
valores y objetivos claros, donde las herramientas de trabajo sean las más
optimas, para sólo así, hacer a los alumnos, competentes en la vida laboral que
les espera.
Debemos
comprender que el docente como lo menciona el Prof. Esteve, no solo tiene en
sus manos la enseñanza de los alumnos, sino otras tareas distintas a
desempeñar, como delimitar responsabilidades o hasta cierto punto negociar los
sistemas de trabajo, para que un grupo trabajé de forma colaborativa, lo cual,
no nos aleja de nuestras funciones como profesores, pero si requiere de un
tiempo necesario para poner atención a esas cuestiones.
A
pesar de todas las disyuntivas que tenemos al ser parte de esta hermosa
profesión, he llegado a una conclusión, la cual siempre he tenido clara y
mantenido firme: la docencia es la profesión más noble del mundo, y tal vez, no
es reconocida, como otras; sin embargo me queda claro que en nuestras manos
tenemos el futuro de jóvenes que a pesar de estar creciendo en un contexto de
desolación, inseguridad y de injusticia, debemos enseñarles que la esencia de
la vida, está en nuestros errores y logros, que no importa cuántas veces se
caigan mientras que se levanten y lo intenten de nuevo.
Y sí,
no lo puedo negar, estoy muy orgullosa de ser docente, de ser parte de la vida
académica de mis alumnos, y de que en cada final de curso, se lleven una
pequeña parte de mí…

